Cócteles aperitivos:
Sus fórmulas deberán estar compuestas de frutas que se caractericen por ser cítricas; tales como la maracuyá, el kiwi, la mandarina, la naranja, el limón, la toronja, el pomelo y las uvas. Estos cócteles deben ser cortos y poco dulces.
Cócteles digestivos:
Sus fórmulas están compuestas por sabores dulces y son cortos. La principal función de estos cócteles es que facilitan la digestión de los alimentos. Se pueden preparar a base de jarabe de cereza, granadina, melocotón, fresa, tamarindo, crema de leche y helados.
Cócteles reconstituyentes
Son aquellos que contienen elementos nutritivos como puede ser salsa de tomate, un ejemplo claro es el Bloody Mary.
Cócteles de media tarde:
Son aquellos que se sirven entre horas.
Cócteles refrescantes:
Generalmente son aquellos que emplean zumos de frutas sin contenido
alcohólico alguno.